Huasca de Ocampo

¿Sabías que en México hay 111 pueblos mágicos?, esta semana se la dedicaremos a uno de ellos, Huasca de Ocampo, ubicado en el estado de Hidalgo.

Huasca de Ocampo es un municipio que se encuentra muy cerca de Pachuca, aproximadamente a 34 km. De la Ciudad de México a Huasca son dos horas de camino, por lo que es una excelente opción para darse una espacada. Originalmente, su nombre completo era Huascazaloya que significa lugar de la alegría, pero quedó reducido Huasca y es de Ocampo en honor a Melchor Ocampo, político mexicano del siglo XIX.

Los primeros asentamientos en este lugar fueron en el siglo XVI, pero formalmente se estableció la población entre 1760 y 1780, gracias a que Pedro Romero de Terreros, primer conde de Regla, quien vio la riqueza minera de la región, decidió establecer cuatro minas, entre ellas la de San Miguel Regla y Santa María Regla. A lo largo de la semana te estaremos contando sobre todos los hermosos sitios que puedes visitar en esta mágica población llena de historia.

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El Zacahuil, el rey de los tamales.

Introducción

La Huasteca, es una de las regiones de México, ya que cuenta con una serie de referencias culturales que la identifican de otras partes del país, en la actualidad geográficamente está integrada por fragmentos de los estados de Veracruz, Tamaulipas, Hidalgo, San Luis Potosí y pequeñas partes de Puebla y Querétaro, conformándose así desde la época prehispánica, según los hallazgos arqueológicos que se definen como huastecos, por ejemplo: asentamientos, cerámica y escultura.

Pero también existen otros símbolos de identidad huasteca como la cultura gastronómica; uno de los platillos más emblemáticos de esta región es el zacahuil, que como la mayoría de los tamales proviene de la época prehispánica.

El Zacahuil

Al zacahuil se le dice el rey de los tamales, o el tamal de los tamales y esto es debido a su gran tamaño, el cual varía, pero por lo regular suele medir entre un metro y dos. Puede pesar hasta 30 kilos y pueden comer de él hasta 100 personas.

Generalmente se prepara ritualmente para dos celebraciones, el Carnaval y el Xantolo, pero también se prepara para celebrar bodas, bautizos y otras fiestas, además de que en los mercados de casi todas las poblaciones huastecas puedes encontralo.

Se prepara con masa de maíz martajada a la cual se le agregan distintas variedades de chiles, esto dependerá de la población y la receta familiar, pero por lo general se usa chile ancho, chile seco, chile pasilla o chile guajillo; además como parte del recaudo se le agrega manteca, ajo, cebolla, canela, pimientas y otras especias. Actualmente se utiliza para el relleno carne de puerco y pollo, pero se cree que en la época prehispánica se utilizaban la carne de venado, armadillo, jabalí, víbora y algunas aves. Para la cocción, esta se realiza en un horno tradicional de barro, o se puede hacer un hoyo en la tierra como los de la barbacoa.

Dice la leyenda que el primer zacahuil se preparó de manera ceremonial con la carne de un conquistador mexica que había traído grandes desgracias y sometido a los huastecos bajo el yugo mexica. Comieron de este tamal aquellos a los que había afectado directamente, sobre todo las mujeres a las que había violado y de esta manera recuperaron su honra.

A pesar de la cruel leyenda que existe detrás de este platillo, no deja de ser delicioso y es una de las comidas mexicanas con mayor tradición y arraigo cultural.

Fuentes de consulta:

Lorenzo, Ochoa, Historia prehispánica de la Huaxteca, México, UNAM, Instituto de Investigaciones Antropológicas, 1979.

Valle Ezquivel, Julieta. “Nahuas de la Huasteca”, Pueblos Indígenas del México contemporáneo, México, Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, 2003.

Vela, Enrique. “El tamal entre los mexicas”, Arqueología Mexicana, México, Editorial Raíces, Especial núm 76.

Tradición, religión y cultura en Iztapalapa

Semblanza sobre la representación de la Pasión de Jesucristo.

La Semana Santa o Semana Mayor se arraigó en México de manera muy especial en cada estado de la república, de acuerdo con las creencias, religiosidad y costumbres. Para los católicos, una manera de honrar y agradecer a Jesucristo es mediante la representación de su pasión, muerte y resurrección. Sin duda la mayor representación de la Pasión de Jesucristo es la de Iztapalapa en la Ciudad de México.

La representación en Iztapalapa es la escenificación de ciertos pasajes de Jesucristo entre el domingo de ramos y el domingo de resurrección. Se estima que entre el elenco que conforma la representación, se encuentran 173 actores principales, 175 secundarios, más de 500 extras, 2 mil nazarenos, alrededor de mil romanos y más de 100 músicos. Los participantes deben ser originarios de la delegación y es organizada por el Comité Organizador de Semana Santa en Ixtapalapa.

En el 2010 esta tradición fue declarada Patrimonio Cultural de la Delegación Iztapalapa y en 2012 Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México.

En el siglo XIX, alrededor de 1833, una epidemia de cólera azotó Iztapalapa, por lo que una buena parte de la población había muerto. Una década después, en 1843, para dar gracias los habitantes de dicho lugar hicieron una procesión al santuario del señor de la Cuevita, una antigua escultura del Santo Entierro de Jesucristo, a quien le habían pedido que detuviera la epidemia y si se los cumplía, los devotos harían una representación de la pasión y muerte de Jesucristo.

Así, con cambios y adaptaciones sigue viva esta tradición y el pueblo de Iztapalapa sigue cumpliendo su promesa al señor de la Cuevita.

Esta costumbre es devoción, fe y espiritualidad que se puede sentir a cada momento; la pasión de Cristo también es reivindicación, y en ella algunos han encontrado la forma de enderezar el camino; pero, sobre todo es amor, amor a Iztapalapa, amor a su gente y amor a Dios.

La Feria del Mole de San Pedro Atocpan

Introducción

El mole es una de las comidas más emblemáticas de nuestro país, en todas las entidades se consume en algunas de sus infinitas variantes. El mole tiene una gama enorme de formas, colores y sabores.

En el caso de la Ciudad de México, existe una población en la delegación Milpa Alta, que se caracteriza por tradición molera: San Pedro Atocpan. A continuación, vamos a conocer más sobre ella, su historia, tradición y por supuesto su Feria del Mole.

San Pedro Atocpan.

Conocido como el Barrio Mágico de San Pedro Atocpan, actualmente es parte de la delegación Milpa Alta. El nombre de Actopan significa “sobre tierra fértil”. Durante la época prehispánica, esta población estaba bajo el señorío de Xochimilco y en la Nueva España, los pobladores de este lugar prestaban servicios domésticos para los españoles, además ayudaron a la construcción de la Ciudad de México, también debían pagar su tributo en maíz.

Los franciscanos fueron la orden eclesiástica encargada de evangelizar en esta zona. La parroquia de San Pedro Apóstol fue construida hacia finales del siglo XVII y sigue siendo una de las construcciones más importantes de la región.

Desde el siglo XIX estaba constituido como municipio y en el siglo XX con las nuevas divisiones políticas se integró a la delegación Mila Alta y siempre se ha caracterizado por sus cultivos de maíz y frijol.

Poco a poco la preparación del mole se convirtió en una tradición comunal, se dice que a principios del siglo XX solamente cuatro vecindarios se encargaban de preparar el moles para los festejos del pueblo, estos eran: Panchimalco, Ocotitla, Nuztla y Tula. En los años cuarenta fue que comenzó el comercio de mole hacia el resto de la Ciudad de México.

Feria Nacional del Mole.

Todos los años, desde 1977, se lleva a cabo la Feria del Mole en San Pedro Atocpan. Actualmente es en octubre, pero inicialmente se hacía en mayo pues coincidía con el festejo en honor al Señor de las Misericordias, pero esta situación fue mal vista por algunos pobladores, ya que no les pareció correcto mezclar una festividad con un motivo religioso y hacerla comercial, por esta razón es que la feria del mole ahora se celebra en octubre.

Disfruta en la Feria:

-Probar un sinfín de moles, diferentes colore, sabores y estilos, además en cada puesto encontrarás un sazón particular.

-Comer cualquier platillo que se elabore con mole.

-Hay eventos culturales.

-Hay venta de artesanías.

-Puedes probar un delicioso pulque.

-Cuenta con una instalación de juegos mecánicos.

-Podrás toarte una foto de época

Entre muchas otras cosas, la Feria del Mole en San Pedro Atocpan tiene mucho para ofrecerte y pasar un gran rato.

Fuentes de consulta:

Cruz Moreno, Sandra, “De los sabores de la tierra al aroma del mole. La resignificación de lo rural en un pueblo no agrícola: el caso de San Pedro Atocpan, D. F.”, México, UNAM, 2010.

Flores y Escalante, Jesús. “Nuestro mero mole, Breve Historia de la Cocina Mexicana”, México, De Bolsillo, 2004.

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María del Carmen Aquino

La ruta del Tequila. Parte 1. El Arenal, Tequila, Amatitán y Etzatlán.

Introducción

Jalisco es el estado tequilero por excelencia, por esta razón es que cuenta con su ruta del tequila. Los lugares que forman parte de la ruta son municipios ubicados alrededor del volcán de Tequila y en los cuales podrás disfrutar de bellezas arquitectónicas llenas de historia y tradición, hermosos paisajes y por supuesto del tequila.

Son ocho los municipios que la conforman: El Arenal, Tequila, Amatitán, Etzatlán, Magdalena, Ahualulco, San Juanito de Escobedo y Teuchitlán. En esta primera parte hablaremos un poco de la historia, cultura y tradición de El Arenal, Tequila, Amatitán y Etzatlán, que se caracterizan por sus costumbres agaveras.

El Arenal

Esta población debe su nombre a que los primeros asentamientos de este municipio fueron en un valle arenoso. Entre los sitios de interés se encuentran la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, la Hacienda Cañera de Huaxtla; las Haciendas de la Parreña, la Providencia, La Calavera o el Careño, los restos de la Hacienda Tequilera de Santa Quiteria y de la destilería Laguna Colorada. En este municipio también puedes encontrar un Museo Interpretativo del Paisaje Agavero.

Tequila

Este pueblo conocido como “El lugar de los tributos” es considerado Patrimonio Cultural de la humanidad gracias a su tradición tequilera, de hecho, la destilación del agave es la principal actividad económica. Actualmente forma parte de los Pueblos Mágicos de México.

Entre los sitios de interés de Tequila, se encuentran el Museo Nacional del Tequila, el Templo de la Purísima, la Capilla del Calvario y por supuesto las grandes casas tequileras como Mundo Cuervo o Casa Sauza, que es la más antigua en el pueblo de Tequila.

Amatitán

El significado del nombre de esta población es “bosque de pequeños amates”. Este municipio se caracteriza por se uno de los productores más importantes de Tequila. En él puedes visitar su laberíntico centro histórico, así como el templo de la Inmaculada Concepción de María, también está el Museo Interpretativo de las Tabernas en el cual podrás conocer más sobre la historia del tequila.

Etzatlán

Esta población es considerada una de las más antiguas de la región, ya que, según los hallazgos arqueológicos, este lugar ha estado poblado desde la época prehispánica. Entre los sitios de interés, puedes visitar el templo y convento de la Purísima Concepción, el cual esta asentado sobre ruinas prehispánicas. También se encuentra el Museo Oaxicar en la Casa de la Cultura. No te puedes perder la zona arquelógica de Oconahua, la Laguna de Palo Verde y las Ruinas del Pueblo minero El Amparo.

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María del Carmen Aquino

Fuentes de consulta:

https://rutadeltequila.org.mx/

Bautista, J. García, O. “El Agave Tequilana Weber y la producción de tequila”, Acta Universitaria vol 11, No. 2, Agosto 2001.

Garduño, A. “Consejo Regulador del Tequila, A. C”, Bebidas Mexicanas, 1996 Vol 5 No. 1.

Ramírez Torres, Emmanuel, “Estudio de el tequila, su historia, producción, química, mercados y legislación.”, México, UNAM, 2002.

Sánchez Álvarez, Carlos. “Tequila “el vino de la tierra”. Análisis hermenéutico publicitario del anuncio televisivo de José Cuervo Especial”. México, UNAM, 2003.