Introducción.

Desde la época prehispánica, el náhuatl era una de las lenguas más importantes de Mesoamérica y lo sigue siendo en la actualidad. Debido a que se hablaba en prácticamente toda Mesoamérica tiene muchas variantes.

Actualmente el náhuatl se sigue hablando en muchos estados, aunque se pueden considerar cinco principalmente: Hidalgo, San Luis Potosí, Guerrero, Puebla, y Veracruz, aunque también se encuentran una gran cantidad de hablantes del náhuatl en Tlaxcala y Morelos; a su vez en la Ciudad de México aún sobreviven hablantes de esta lengua en la delegación Milpa Alta. Otras entidades que tienen grupos de habla náhuatl son: Michoacán, Estado de México, Oaxaca, Durango, Tabasco y Nayarit.

Actualmente podemos encontrar algunas subdivisiones de las variantes del náhuatl, distribuidas en tres grandes zonas: Náhuatl Central, Náhuatl Oriental y el Náhuatl de la periferia Occidental, la cuales abordaremos a continuación.

Náhuatl Central.

Se le ha llamado así a la variante que se dio del náhuatl occidental a partir del siglo XIV aproximadamente y que se va definiendo en otras ramas a partir de la conquista.

Se encuentra el náhuatl clásico que es el que se seguía hablando en la Ciudad de México durante la Nueva España, se considera un náhuatl más elegante y culto. El náhuatl de Morelos es la variante lingüística de este estado que a su vez tiene otras subdivisiones como el mexicano de Tetela del Volcán, el mexicano central bajo, el mexicano de Puente Ixtla y el mexicano de Temixco. En cuanto al náhuatl de Tlaxcala, tiene unos 20 mil hablantes, este ha cambiado su estructura fonética por el desarrollo urbano y el contacto con el español; a esta variante se le conoce como mexicano del oriente central. En este rubro también se encuentra el Náhuatl de Tetelcingo; lo hablan alrededor de tres mil personas en Cuautla, Morelos; su adaptación social ha provocado que se creara un sistema de escritura especial para esta variante.

Náhuatl Oriental

En este rubro entran desde los hablantes náhuatl de la costa del Golfo hasta las costas de Guerrero y Oaxaca.

El Náhuatl de la Sierra Norte de Puebla, se habla en muchos municipios del estado contando con más de 70 mil hablantes, como tal hay tres subdivisiones, consideradas a partir de la situación geográfica del estado: el náhuatl del noreste central, el náhuatl de la sierra noreste de Puebla y el náhuatl de la sierra oeste de Puebla. En cuanto al Náhuatl de la Huasteca, se considera que ésta es una de las variantes con mayor cantidad de hablantes, casi 500 mil, también cuenta con tres divisiones debido a las características que adquirió el idioma, encontramos: el mexicano de la Huasteca hidalguense, el náhuatl de la Huasteca potosina y el náhuatl de la Huasteca veracruzana.

Por otro lado, en esta región lingüística también encontramos el náhuatl de Guerrero, esta variante tiene más de 100mil hablantes, a su vez está dividido en 4 regiones: el náhuatl de Ometepec, el náhuatl de Coatepec, el náhuatl de Guerrero y el náhuatl de Tlamacazapa, aunque a esta última también se le considera en la región de la Periferia Occidental. En el Istmo también existe una variante dialectal denominada el náhuatl de Istmo, hablada por alrededor de 20 mil personas.

Náhuatl de la Periferia Occidental

Por último, tenemos esta región dialectal del náhuatl, la cual, se distingue por tener los cambios fonéticos más evidentes entre todas las variantes; corresponde a los estados de, Jalisco Michoacán y Durango. El náhuatl de Jalisco también es denominado como mexicano del occidente, desafortunadamente esta variación se encuentra extinta, es decir que no quedan más hablantes nativos. El náhuatl de Michoacán, denominado también mexicano central de occidente se habla en la costa michoacana, aunque desafortunadamente está por desaparecer, sólo quedan 2 mil hablantes, aproximadamente. En cuanto al náhuatl de Durango, este también conocido como mexicano del noroeste, aunque tiene cerca de mil hablantes, continúa pasando de generación en generación.

María del Carmen Aquino #LaFandaguerita #LaRosaMexicana

Fuentes de consulta:

Cifuentes, Bárbara y Valentina Peralta. “¿Lengua náhuatl o lengua mexicana? Una disensión en el siglo XIX”. En Memorias del II encuentro de lingüística en el noreste, Tomo 2, México, Editorial UniSon, 1994.

Dakin, Karen. “Orígenes yutoaztecas de los prefijos del objeto del náhuatl”. En Memorias del II encuentro de lingüística en el noreste, Tomo 2, México, Editorial UniSon, 1994.

Fernández, Zarina. “Memorias del II encuentro de lingüística en el noreste”, Tomo 2, México, Editorial UniSon, 1994.

Hasler, Andrés. “Manual de gramática náhuatl moderbo”. México, Universidad Autónoma de Tlaxcala, 1995.

Swadesh, Mauricio y Sancho, Madalena. Los mil elementos del nahuatl clásico. UNAM, México, 1967.

Valiñas Coalla, Leopoldo. “El náhuatl en Jalisco, Colima y Michoacán”, en Anales de Antropología, Vol. 16, 1979.

——— “Los mexicaneros de Durango no son de Tlaxcala”. En Primeras jornadas de etnohistoria. Memorias 1988. México, INAH 1991

——— El náhuatl de la periferia occidental y la costa del Pacífico. Tesis para optar el título de licenciado en antropología con especialidad en lingüística. México: Escuela Nacional de Antropología e Historia. 1981

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Hoy NO FESTEJAMOS,

Hoy NOS REIVINDICAMOS.

Hoy parece un día común y corriente. La gente va, viene, corre, se empuja, grita, ofende y hasta maldice; en fin… parece un día más.

Hoy quiero invitarte para que no sea un día común, quiero pedirte que salgas a la calle y que observes detenidamente lo que pasa a tu alrededor, hoy especialmente, detente a observar a todas las mujeres que encuentres a tu paso.

Seguramente, las encontrarás de todas las edades, de todas las complexiones; unas contrariadas y hasta afligidas, otras más, risueñas y despreocupadas; así podrás reconocerlas, una por una, mezcladas todas ellas con la multitud, la mayoría difuminadas.

Ahora, intenta desentrañar su sentir o su pensar; intenta auscultarlas como si fueras el más experto de los doctores, pero ten cuidado… no te vayas a sorprender con las increíbles y hasta dolorosas historias que puedas conocer. Mujeres fuertes, exitosas, inquebrantables; pero también conocerás que, en la vida diaria de muchas otras, al día de hoy, aún existen palabras como: golpes, abuso, discriminación, rechazo, explotación y violencia.

Es por eso que el día de hoy, reconocido como “EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER”, es indispensable que empecemos a transformar los vestigios que dejaron nuestros antepasados; es momento de buscar un mundo igualitario, sin importar el sexo de sus habitantes. Es necesario frenar esa violencia irracional en contra de una persona por el sólo hecho de SER MUJER.

Esto no es trabajo de unos cuantos, es un deber moral de los que nos reconocemos como seres humanos.

Hoy no es un día más, hoy no debe ser un día “normal”, hoy no es un día para regalar flores, chocolates o hasta felicitaciones; hoy debemos regalarnos el reconocimiento a nuestra dignidad humana, sin importar el sexo que nos asignó la naturaleza. Las mujeres no debemos luchar por la igualdad, sino por la equidad.

Hoy la mujer debe alzar la voz para ser escuchada, para no ser mutilada, para no ser agredida.

Hoy debemos estar orgullosas y decir ¡Gracias Dios por ser mujer!

Introducción

Jalisco es el estado tequilero por excelencia, por esta razón es que cuenta con su ruta del tequila. Los lugares que forman parte de la ruta son municipios ubicados alrededor del volcán de Tequila y en los cuales podrás disfrutar de bellezas arquitectónicas llenas de historia y tradición, hermosos paisajes y por supuesto del tequila.

Son ocho los municipios que la conforman: El Arenal, Tequila, Amatitán, Etzatlán, Magdalena, Ahualulco, San Juanito de Escobedo y Teuchitlán. En esta primera parte hablaremos un poco de la historia, cultura y tradición de El Arenal, Tequila, Amatitán y Etzatlán, que se caracterizan por sus costumbres agaveras.

El Arenal

Esta población debe su nombre a que los primeros asentamientos de este municipio fueron en un valle arenoso. Entre los sitios de interés se encuentran la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, la Hacienda Cañera de Huaxtla; las Haciendas de la Parreña, la Providencia, La Calavera o el Careño, los restos de la Hacienda Tequilera de Santa Quiteria y de la destilería Laguna Colorada. En este municipio también puedes encontrar un Museo Interpretativo del Paisaje Agavero.

Tequila

Este pueblo conocido como “El lugar de los tributos” es considerado Patrimonio Cultural de la humanidad gracias a su tradición tequilera, de hecho, la destilación del agave es la principal actividad económica. Actualmente forma parte de los Pueblos Mágicos de México.

Entre los sitios de interés de Tequila, se encuentran el Museo Nacional del Tequila, el Templo de la Purísima, la Capilla del Calvario y por supuesto las grandes casas tequileras como Mundo Cuervo o Casa Sauza, que es la más antigua en el pueblo de Tequila.

Amatitán

El significado del nombre de esta población es “bosque de pequeños amates”. Este municipio se caracteriza por se uno de los productores más importantes de Tequila. En él puedes visitar su laberíntico centro histórico, así como el templo de la Inmaculada Concepción de María, también está el Museo Interpretativo de las Tabernas en el cual podrás conocer más sobre la historia del tequila.

Etzatlán

Esta población es considerada una de las más antiguas de la región, ya que, según los hallazgos arqueológicos, este lugar ha estado poblado desde la época prehispánica. Entre los sitios de interés, puedes visitar el templo y convento de la Purísima Concepción, el cual esta asentado sobre ruinas prehispánicas. También se encuentra el Museo Oaxicar en la Casa de la Cultura. No te puedes perder la zona arquelógica de Oconahua, la Laguna de Palo Verde y las Ruinas del Pueblo minero El Amparo.

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María del Carmen Aquino

Fuentes de consulta:

Inicio

Bautista, J. García, O. “El Agave Tequilana Weber y la producción de tequila”, Acta Universitaria vol 11, No. 2, Agosto 2001.

Garduño, A. “Consejo Regulador del Tequila, A. C”, Bebidas Mexicanas, 1996 Vol 5 No. 1.

Ramírez Torres, Emmanuel, “Estudio de el tequila, su historia, producción, química, mercados y legislación.”, México, UNAM, 2002.

Sánchez Álvarez, Carlos. “Tequila “el vino de la tierra”. Análisis hermenéutico publicitario del anuncio televisivo de José Cuervo Especial”. México, UNAM, 2003.

Introducción.

Sobre el origen del mezcal existen muchas teorías y suposiciones, aunque no sabemos exactamente en que estado surgió, lo cierto es que es un producto 100% mexicano. En 1995 obtuvo la denominación de origen y quedaron registrados como estados productores: Oaxaca, Guerrero, Guanajuato, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango y Tamaulipas.

Por costumbre se dice que Oaxaca es la cuna del mezcal y en la actualidad es el mayor productor de esta bebida, por esta razón, este artículo estará dedicado especialmente a esta entidad y su ruta del mezcal.

Contexto histórico.

Las culturas mesoamericanas ya conocían el pulque y a la llegada de los españoles, en el siglo XVI comenzaron a adaptar los destiladores para utilizarlos en el agave. El nombre que se le dio a la bebida que se obtuvo fue: mezcal, que proviene del náhuatl, significa maguey cocido, viene de los vocablos “metl” (maguey), y de “ixcalli” (cocer).

Durante la Nueva España los destilados de agave tuvieron un gran auge, sobre todo el mezcal que se popularizó a finales del siglo XVI. Los intentos de prohibición de este tipo de bebidas fueron inútiles.

En el mundo existen 210 especies de maguey y para la elaboración del mezcal se utilizan diferentes agaves, el más común suele ser el espadín, pero también encontramos el Tobalá, el Papatole, el Tonaya, el Raicilla, el Sotol, el Comiteco, el Madrecuixe, entre otros. Algunos tipos de mezcal reciben el nombre del maguey del que están fabricados.

La ruta del mezcal en Oaxaca.

Como mencioné al inicio, el mezcal es una bebida muy arraigada en Oaxaca, esta entidad cuenta con 120 especies de agave y en gran parte de su territorio se produce o comercializa el mezcal. Además, existe todo un estilo de vida alrededor del maguey, no sólo como bebida, también como alimento, medicina, entre otras cosas.

El mezcal es una forma más en la que podemos apreciar la riqueza de este bello estado y con la ruta que se ha trazado para esta bebida, se pueden disfrutar los hermosos paisajes de los valles y la sierra.

Los municipios que forman parte de esta ruta son: Santa María del Tule, San Jerónimo Tlacochahuaya, Tectitlán del Valle, Tlacolula de Matamoros, San Pablo Villa de Mitla y Santiado Matatlán. A continuación, hablaremos brevemente de cada uno.

1. Santa María del Tule.

Esta población debe su nombre al ahuehuete de más de 2000 años al que puede apreciar en el centro de la población, además tiene un templo que es una muestra preciosa del barroco mexicano, y un mercado de artesanías con productos de los Valles Centrales. Las fábricas de mezcal en este municipio son: la Fabrica de Mezcal Oro de Oaxaca y la Fábrica de Mezcal Benevá.

2. San Jerónimo Tlacochahuaya.

Municipio conocido por la Danza de la Pluma, además de ser un importante exponente de la cultura zapoteca. Las fábricas de mezcal que puedes encontrar en este lugar son: la Fabrica de Mezcal Casa Don Armando Guillermo Prieto, el Parador Don Agave, y la Casa Chagoya.

3. Teotitlán del Valle

Se encuentra a media hora de la ciudad de Oaxaca y es reconocido por ser un municipio tejedor, resaltan sus telares en los que se procesa la lana artesanalmente y se elaboran alfombras, tapetes, bolsas, sarapes, entre otras cosas. En cuanto a las fábricas de mezcal, encontramos, la Destiladora de Mezcal Neepzahacg, la Fábrica de Mezcal Pensamiento, y la Global Maguey Azul.

4. Tlacolula de Matamoros

Cuando estés de visita en Tlacoula, uno de los días de estancia debe ser un domingo para que puedas disfrutar de su tradicional tianguis, que es uno de los más conocidos y mejor surtidos del estado, también puedes visitar la Capilla del Señor de Tlacolula, la cual es una belleza de la arquitectura barroca del siglo XVI. Sobre el mezcal, puedes encontrar la Fabrica de Mezcal El Maguey Espadín, la Fábrica de Mezcal La Ofrenda, y el Restaurante y Fábrica de Mezcal Rancho Zapata.

5. San Pablo Villa de Mitla.

Mitla es otro municipio que se caracteriza por ser un emblemático exponente de la cultura zapoteca y además es una zona arqueológica fascinante, sobre todo por su iglesia que no puedes dejar de admirar. En cuanto a los sitios donde puedes disfrutar del turismo mezcalero, se encuentran: el palenque Mezcal del Amigo, la Fábrica de Mezcal Real de Matlatl, la Fábrica de Mezcal El Rey Zapoteco, la Fábrica de Mezcal Laní y la Fábriica de Mezcal El Sabino.

6. Santiago Matatlán.

El último municipio que conforma la ruta del mezcal en Oaxaca es el de Santiago Matatlán, este lugar tiene entre sus sitios de interés, el templo dedicado a Santiago Apóstol que data del siglo XVII. Las fábricas de mezcal que podemos hallar en esta localidad son: Mezcal Mal de Amor, la Fábrica de Mezcal Dainzú, Mezcal del Amigo, la Fábrica de Mezcal Real Matlatl, la Fábrica de Mezcal El Rey Zapoteco y la Fábrica de Mezcal El Sabino.

#LaFandanguerita

María del Carmen Aquino

Fuentes de consulta:

González Cruz, Víctor, “Creación de una marca colectiva para la venta de mezcal artesanal como alternativa para el desarrollo económico en El Rincón de Tlapacoyan, Zimatlán de Álvarez, Oaxaca.”, México, UNAM, 2016.

González Vizzuett, José. “El mezcal: una revisión Química, Tecnológica e Histórica”, México, UNAM, 2017.

Serra, M., Lazcano, J. “Producción, circulación y consumo de la bebida del mezcal aqueológico y actual”, Caminos y mercados de México, México, UNAM, 2009.

Reyna Salgado, Enrique, “Rehabilitación de Hacienda Xaaga en Oaxaca, con fines ecoturísticos encaminados a la destilación y degustación de mezcal”, México, UNAM, 2010.

Valenzuela, A., Regalado, A., Mizoguchi, M. “Influencia asiática en la producción del mezcal en la costa de Jalisco. El caso de la raicilla. Análisis”, México y la Cuenca del Pacífico, 2008.

“Ruta Turística de Oaxaca: Caminos del mezcal”, Oaxaca, http://www.viveoaxaca.org/2015/03/CaminosdelMezcal.html.

Actualmente cada año celebramos el fin de un ciclo para comenzar otro, los llamamos años, cada uno consta de 365 días, 366 si el año es bisiesto y están divididos en 12 meses. Nos regimos por estas fechas establecidas, pero ¿cuál es su origen?, ¿siempre fue así?, ¿de dónde proviene esta tradición?, ¿Por qué está establecido así?

Bueno, pues el objetivo de este artículo es hablar sobre todas estas preguntas y los antecedentes históricos de nuestra celebración de Año Nuevo, que en nuestro país se ha enraizado de formas muy particulares en las diferentes regiones.

Antecedentes del Año Nuevo.

A lo largo de la historia el 1º de enero no siempre fue la fecha con la que se iniciaba el Año Nuevo, en Roma el inicio de otro año se festejaba el 1 de marzo ya que para los romanos era cuando comenzaban los cambios notorios en la naturaleza, la plantas reverdecían, comenzaba a hacer más calor, como si la tierra despertara nuevamente.

Entre las culturas de oriente que celebraban el Año Nuevo entre los meses de marzo y abril, como en la India o en Irak. En el caso de China, festejan el año nuevo entre el 21 de enero y el 18 de febrero, según nuestro calendario actual que es el gregoriano.

Estableciendo el 1º de enero como año nuevo

Julio César decidió reformar el calendario romano, para ello se auxilió de Sosígenes de Alejandría, un matemático del siglo I a. C., estos cambios se dieron en el año 46 a. C y comenzaron por extender el año a 445 días, este nuevo calendario se utilizó por primera vez en el 45 a. C, iniciando el 1º de enero.

Estos cambios no les gustaron a muchos y es que con esta renovación, el año nuevo caía muy cerca de las fiestas saturnales, que tal como su nombre lo dice era una celebración en honor a Saturno y se realizaba del 17 a 23 de diciembre, por ser el periodo de tiempo en el que suceden las noches más largas del año; el 25 de diciembre creían que el sol entraba nuevamente y ese día festejaban al Sol Invictus.

Tertuliano, considerado padre de la Iglesia y que vivió entre del 160 al 220 de nuestra era, estuvo en contra del establecimiento del año nuevo el 1 de enero y lo censuró, esta prohibición se hizo oficial durante el concilio de Auxerre (578 ó 585), aún así, la mayor parte de Europa occidental siguió festejando el 1 de enero como el primer día del año.

El Papa Gregorio XIII, en 1582 estableció de nuevo de manera oficial el calendario al que hoy le damos el nombre de gregoriano en su honor, en el cual el primer día del año era el 1º de enero y constaba de 365 días, 366 en los años bisiestos.

Los primeros países en adoptar el nuevo calendario fueron los más cercanos al Vaticano, es decir, Italia, España y Portugal, mientras que en países como Inglaterra lo adoptaron hasta 1752.

El Año Nuevo en México.

Cuando surgió el calendario gregoriano el territorio que hoy comprende México, era la Nueva España por lo que se impuso el nuevo calendario al igual que en España. A lo largo de nuestra historia, la celebración de Año Nuevo se ha convertido en uno de los festejos más importantes.

En todo el país se tienen diferentes tradiciones para celebrarlo, por ejemplo, en provincia suelen hacer jaripeos y ferias. Además de otras tradiciones que hemos adoptado como el comer 12 uvas, hacer 12 propósitos, salir de la casa con las maletas, barrer la casa, encender velas pidiendo deseos, entre muchas otras que hacen de esta fecha una época de renovación, esperanza y buena voluntad.

Feliz año nuevo a todas y todos, que este 2018 este lleno de bendiciones.

Maria del Carmen Aquino #LaFandanguerita

Fuentes de consulta:

Escobar Rohde, Teresa. “Tiempo Sagrado”, México, Planeta, 1990.

Weiser, F. X. “Handhook of Christian Feast ans Customs. Ther year of the Lord in Liturgy and Folklore, Harcourt, Brace, Co. New York, USA, 1958.

Wheeler, J. M. “Paganism in Christian Festivals”. The Pioneer Press, London, U. K., 1932.