Lugares productores de esfera en México.

Introducción

En México las esferas navideñas son productos artesanales, llenas de color, amor y sobre todo tradición. Dos son los pueblos que se caracterizan por ser los mayores productores de esferas a nivel internacional, Chignahuapan en el estado de Puebla y Tlalpujahua en Michoacán. Los dos son pueblos mágicos, llenos de historia, ¡vamos a conocer un poco más sobre ellos!, sus museos, monumentos, sitios turísticos y ¡por supuesto las esferas!

Chignahuapan

Ubicado en el norte del estado de Puebla se encuentra Chignahuapan, cuyo nombre significa “sobre nueve aguas”, esto por la gran cantidad de ríos, lagunas y aguas termales que se encuentran en el municipio, además hay una laguna que está conformada por nueve ojos de agua.

La localidad estaba poblada aproximadamente desde el siglo VII, por la cultura totonaca. Después de la conquista la región fue evangelizada por frailes franciscanos.

Es un pueblo con muchos lugares para visitar, por ejemplo, esta el santuario de la inmaculada concepción, donde se encuentra una escultura de la Virgen que se caracteriza por sus grandes dimensiones, mide más de 12 metros de altura. La Virgen es una hermosa talla en madera, realizada por el artista poblano Luis Silvia.

Otro lugar de belleza natural son los baños termales, ubicados en el barrio de Tenextla, famosos por sus propiedades medicinales. El lugar tiene un balneario y cuenta con hotel.

La parroquia de Santiago Apóstol es uno de los lugares que no puedes dejar de visitar, ubicada en el centro del pueblo, muestra un diseño franciscano del siglo XVI. Es un templo lleno de color, con muestras del mestizaje de nuestro país, la fachada fue elaborada por artistas indígenas en el siglo XVIII y se pueden identificar en ella elementos de Tláloc o Quetzalcóatl.

La laguna de Chignahuapan o laguna Almoloya es un cuerpo acuífero formado por nueve ojos de agua. Allí se puede pescar, nadar o dar un paseo en lancha. Otro sitio bellísimo es el salto de Quetzalapa, una cascada con una altura de 200 metros aproximadamente.

En el pueblo de Chignahuapan, la industria de las esferas tiene un gran desarrollo, existen más de 200 talleres en los que se producen esferas de manera artesanal a partir del vidrio soplado, producen alrededor de 70 millones de esferas al año.

Sus adornos de vidrio soplado son conocidos a nivel internacional, exportando esferas a Europa, principalmente a la Ciudad del Vaticano. Cada año realizan la feria nacional del árbol y la esfera, cada año varían las fechas, pero por lo general comienza cerca de Día de Muertos.

Tlalpujahua.

Tlalpujahua esta ubicado en el estado de Michoacán, el nombre es de origen náhuatl y significa “tierra de tezontle”, se le conoce como Tlalpujahua de Rayón por ser el lugar de origen de Ignacio López Rayón.

Sus primeros pobladores fueron indígenas mazahuas, fue una población que tuvo problemas bélicos constantemente pues se encontraba entre los límites territoriales del imperio mexica y el tarasco. Tras la llegada de los españoles, se encontraron minas de plata y oro, por lo que se convirtió en una zona minera.

Algunos de los puntos de interés que puedes visitar en Tlalpujahua son la casa museo de los hermanos López Rayón, así como su monumento. También está el Santuario que es una bella edificación del siglo XVII.

La “mina dos estrellas”, que a finales del siglo XIX y principios del XX fue la primera productora de oro a nivel internacional, actualmente es el Museo Tecnológico del siglo XIX.

El campo Gallo o Parque Nacional Rayón es un lugar perfecto para estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de la vista, así como de la variada flora y fauna.

Tlalpujahua es un pueblo de fiesta, prácticamente a lo largo de todo el año tienen algún festejo, por ejemplo, en febrero esta el Carnaval Mazahua y la celebración del Señor del Monte, entre marzo y abril celebran la semana santa con sus peculiares tradiciones.

La feria anual de la esfera es otro evento que se realiza, las fechas varían, pero todos los años encontrarás bellísimas decoraciones navideñas elaboradas por artesanos locales.

Ambos lugares son espectaculares en belleza natural y con muchísimas cosas interesantes por conocer y disfrutar.

María del Carmen Aquino

#LaFandanguerita

Fuentes de consulta:

“Catálogo de monumentos y sitios de Tlalpujahua”, México, Gobierno del estado de Michiacán, Universidad michoacana de san Nicolás de Hidalgo, 1985.

Islas Jiménez, Celia, “El real de Tlalpujahua: aspectos de la minería novohispana”, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2008.

Kuri Camacho, Ramón, “Chignahuapan: voces y miradas de su historia”, México, BUAP, H. Ayuntamiento de Chignahuapan, 2003.

Pueblos de México, Tlalpujahua, consultado el 13 de diciembre de 2017. http://www.pueblosmexico.com.mx/pueblo_mexico_ficha.php?id_rubrique=271.

Pueblos de México, Chignahuapan, consultado el 13 de diciembre de 2017. http://www.pueblosmexico.com.mx/pueblo_mexico_ficha.php?id_rubrique=514.

La educación durante el porfiriato.

María del Carmen Aquino Hernández.

Introducción.

La educación durante el porfiriato rescató gran parte del proyecto educativo juarista. Benito Juárez tenía un gran interés por tener una población preparada, ya que de ellos dependía el desarrollo del país, en este sentido la política de Porfirio Díaz retomó parte de las iniciativas y le dio impulso a muchas instituciones creadas en el gobierno de Juárez. Por otro lado, Díaz creo nuevas políticas que trajeron consigo la fundación de la institución educativa más importante del país: la UNAM.

Política Educativa en gobierno de Díaz.

En 1867 se había promulgado la Ley Orgánica de Instrucción pública, con una influencia positivista, en la que quedaba asentada que la educación tenía que ser gratuita y obligatoria, sin contener ninguna doctrina religiosa.

Para 1881 se inicia la apertura de escuelas normales con el objetivo de instruir a los maestros y maestras; con esto se buscaba tener profesionistas bajo las influencias educativas del positivismo y así dar una educación básica de corte liberal.

La Escuela Nacional Preparatoria que había sido fundada el 2 de diciembre de 1867, tuvo en la época porfirista varios cambios entre los que también estuvieron incluidas las mujeres, estos fueron impulsados principalmente por Justo Sierra.

Joaquín Barrada quien fuera Ministro de Justicia e Instrucción de 1882 a 1901, realizó congresos con el objetivo de reunir a pedagogos, intelectuales y maestros con el propósito de que dichos congresos ayudaran a plantear un proyecto renovado para la educación.

El proyecto gubernamental creado a partir de las ideas y argumentos expresados en los congresos, desembocó en la Ley de Instrucción Obligatoria, en el año de 1888.

En provincia la situación era muy diferente, mientras que, en las ciudades importantes, principalmente en la capital del país, existió un gran interés por abrir escuelas en distintos sectores, en el campo había pocas escuelas en funcionamiento para educación básica, las cuales laboraban en condiciones precarias e improvisadas. En cuanto a la educación especializada o superior, los planteles eran nulos.

En 1905 se creó la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes con Justo Sierra como Secretario de la misma. La institución tenía bajo su cargo en todos los territorios del país: la instrucción Primaria, Normal, Preparatoria y Profesional; además de algunas academias y sociedades científicas como el Instituto Patológico Nacional; la propiedad literaria, dramática y artística; las bibliotecas, museos, monumentos arqueológicos e históricos; la administración de teatros que dependieran del gobierno federal.

Para 1910, como parte de los festejos por el centenario del inicio de la lucha por la independencia, Díaz creó la Universidad Nacional Autónoma de México, aunque el proyecto fue encabezado por Justo Sierra quien pretendía esto desde décadas atrás. Sierra también incluyó a la Escuela Nacional Preparatoria dentro del proyecto universitario.

Las ideas educativas durante el gobierno de Díaz estaban permeadas de un pensamiento de avanzada, pero hay que tomar en cuenta que estas son producto de intelectuales como Gabino Barrera o Justo Sierra, quienes desde el gobierno de Juárez estaban planteando estos proyectos a los que afortunadamente pudieron dar continuidad en el porfiriato.

Fuentes de consulta.

Alvarado, Lourdes. La educación «superior» femenina en el México del siglo XIX: demanda social y reto gubernamental, México, UNAM, Centro de Estudios sobre la Universidad, Plaza y Valdés, 2004.

—-, La polémica en torno a la idea de universidad en el siglo XIX, México, D.F., UNAM, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, 2009.

Bazant, Milada. Historia de la educación durante el porfiriato, México, Colegio de México, 1993.

El proceso de creación de la Universidad Nacional de México a través de las fuentes documentales, introducción y compilación María de Lourdes Alvarado y Martínez Escobar, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Coordinación de Humanidades, Programa Editorial, 2013.

Grupos marginados de la educación: siglos XIX y XX, María de Lourdes Alvarado, Rosalina Ríos Zúñiga (coordinadoras), México, UNAM, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, Bonilla Artigas Editores, 2011.

Gutiérrez Hernández, Norma. “Mujeres que abrieron camino. La educación femenina en la ciudad de Zacatecas durante el porfiriato”, tesis para obtener el grado de doctorado, México, Universidad Nacional Autónoma de México Facultad de Filosofía y Letras, 2012.

Ortiz Cirilo, Alejandro, Laicidad y reformas educativas en México: 1917-1992, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2015..

El pulque y su significado ritual en la cultura mexica.

María del Carmen Aquino #LaFandanguera

Introducción.

El pulque es una bebida que fue creada en la época prehispánica por los toltecas, según la tradición, desde entonces ha estado presente en todos los procesos históricos del país con distintos significados.

Para las culturas prehispánicas del centro del país, era una bebida de los dioses y fue dada por estos a la humanidad como un medio para estar en contacto con lo divino.

El pulque, bebida sagrada.

De acuerdo con diversas fuentes escritas que hacen referencia al pulque y sus usos durante la época prehispánica, resalta que una de sus funciones era el consumo ritual, es decir, se ocupaba en fiestas y ceremonias religiosas para honorar a ciertas deidades.

Dentro de sus usos rituales se pueden considerar dos formas en las que la bebida tenia contacto con la deidad, por un lado, el pulque podía beberse en las fiestas dedicadas a las deidades del pulque. Por otro lado, a través de estos dioses del vino, se podía ofrendar a otros que como tal no tenían una relación directa con el pulque.

En relación con lo anterior, esto se podía realizar porque el pulque en sí mismo era un elemento ritual, ya que desde su descubrimiento estuvo asociado a lo divino, fue explicado a través de mito, por lo que es una bebida sagrada y de forma directa o indirecta era una forma de honrar a los dioses.

Ometochtli.

Los dioses principales del pulque Mayahuel y Patecatl, son la pareja mítica creadora del pulque. Tuvieron 400 hijos, los Centzontotochtin, que significa 400 conejos. Dentro de estos hijos se encontraba Ometochtli, que significa dos conejo y era el que lideraba a los Centzontotochtin.

Las divinidades del pulque y en específico Ometochtli estaban relacionadas con la fertilidad porque esta bebida representaba la fertilidad y abundancia, el contacto directo con la tierra y la vida.

Ometochtli era una deidad menor, pero con una gran importancia ya que su relación con el pulque lo enlazaba directamente a lo sagrado, además él y sus hermanos se encontraban presentes en cualquier fiesta a otros dioses, o en el caso de la fiesta dedicada a Ometochtli, esta, también estaba dedicada a otras divinidades.

En este sentido, el acto de beber pulque era una parte fundamental dentro del desarrollo de la fiesta, ya que al ser considerada una bebida sagrada era un vehículo para estar en contacto con los dioses, haciendo una especie de homenaje a sus cualidades creadoras y dadoras de vida.

A manera de conclusión…

El pulque tenía una doble función, por un lado, su uso cotidiano, en contacto con lo mundano. La otra función lo enlazaba a lo sagrado, a ser un medio de comunicación directa con los dioses, en este sentido el beber pulque se convertía también en un acto de gratitud, una forma de no olvidar a los dioses y a la creación.

Fuentes de consulta:

Bulnes, Francisco. “El Pulque”, México, Antigua imprenta de Murguía, 1979.

Olvera Torres, Amaury. “El pulque, una bebida tradicional en peligro de extinción”, México, UNAM, Facultad de Estudios Superiores Aragón, 2012.

Benavente, Toribio, Fray. Historia de los indios de la Nueva España, México, Porrúa, “Sepan cuantos…” No. 129, 7ª ed., 2001.

Sahagún, Bernardino, Fray, Historia general de las cosas de la Nueva España, México, Porrúa, “Sepan cuantos…”, No. 300, 11ª ed., 2013, libro X.

Sierra, Patricia. “El maguey, el pulque y sus deidades”, México, UNAM, IIF, 2005.

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Los cuatro destinos después de la muerte para los mexicas.

Por : 

María del Carmen Aquino. #LaFandanguerita 

«Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:

¿acaso deveras se vive con raíz en la tierra?

No para siempre en la tierra:

Sólo un poco aquí.

Aunque sea de jade se quiebra,

Aunque sea de oro se rompe,

Aunque sea plumaje de quetzal se desagarra.

No para siempre en la tierra:

Solo un poco aquí.»

Introducción

A lo largo de la historia de la humanidad, todas las culturas han tenido distintas formas de entender la muerte y, por lo tanto, también distintitas formas de celebrar los rituales a ella.

En el caso específico de la cultura mexica es importante tener en cuenta que no tenían las perspectivas católicas del bien y el mal, el cielo y el infierno, el gozo o el castigo. Los mexicas creían que había distintos lugares para las almas y el acceso a cada uno de ellos estaba determinado por la forma de su muerte. Eran cuatro los destinos a los que las almas debían llegar: el Tlalocan, el Omeyocan, el Mictlán y por último el Chichihualcuahco. A continuación, se detallará cada uno.

 

El Tlalocan

Tláloc, el dios de la lluvia era el regente del Tlalocan, el cual era uno de los lugares a los que iban las almas. La condición para acceder al Tlalocan era tener una muerte relacionada al agua, por ejemplo, haber muerto ahogado, por un rayo, haber sido sacrificado en honor a Tláloc o tener alguna enfermedad como la hidropesía (retención de líquidos).

Los cuerpos de los difuntos destinados al Tlalocan tenían un trato especial, les ponían semillas en la quijada ya que el objetivo era que sus cuerpos fueran un simbolismo de las semillas que al ser enterradas iban a germinar, comenzado así nuevamente el interminable ciclo de la vida.

El Tlalocan, es representado como un lugar lleno de felicidad, con abundantes manantiales y ríos, con una tierra fértil en la que nacían toda clase de árboles frutales, es decir que, en nuestro concepto actual, el Tlalocan era un paraíso.

 

El Omeyocan

Los mexicas eran una sociedad guerrera por excelencia, haciendo de la guerra parte de su ser, morir en batalla era la muerte deseada, es por esta razón que el Omeyocan o casa del sol era el lugar destinado para los guerreros muertos en combate, también iban a él los cautivos de guerra que eran sacrificados y un caso especial eran las mujeres que morían en el parto, ya que, al dar a luz, ellas también libraban una batalla y eran consideradas guerreras y mujeres valientes.

Era un lugar donde diario se festejaba el nacimiento del sol, con cantos y bailes, las flores nunca se marchitaban. Además, los que habían sido destinados a este lugar tenían la oportunidad de regresar al cabo de cuatro años, volvían en forma de aves de plumaje hermoso.

 

El Mictlán

Otro de los lugares a los que iban las almas de los difuntos es el Mictlán, el señor de este lugar era Mictlantecuhtli al lado de su esposa Mictecacihuatl, a este sitio eran enviados los que tenían una muerte que no estaba relacionada ni a la guerra o al agua.

Las almas que accedían al Mictlán iban acompañadas de un perro que los ayudaría a transitar cuatro años por distintos lugares hasta llegar al Chignahuamictlán donde finalmente descansarían.

Al llegar ante Mictlantecuhtli las almas le entregaban algunos objetos como ofrenda, por ejemplo: algodón, hilos de colores, mantas, cañas de perfume, etc.

 

El Chichihualcuahco

Este lugar era muy especial, ya que a él eran enviados los niños que habían muerto de forma prematura, había un árbol que tenía la función de ser la nodriza de los niños y los alimentaba hasta que reencarnaran.

Los niños que iban aquí se supone que no habían probado nunca el maíz, es decir que no habían tenido contacto directo con la tierra, ni con el ciclo de la vida, por ello se les daba la oportunidad de regresar cuando la raza que habitaba en la tierra fuera destruida, entonces ellos regresarían para poblarla nuevamente.

 

A manera de conclusión…

Los mexicas entendían la muerte de una manera muy distinta a la nuestra, que ya está totalmente permeada por los preceptos católicos, quizás por esta razón nunca lleguemos a comprender totalmente la profundidad del significado que tenía en las culturas mesoamericanas.

 

Fuentes de consulta:

Poema de Nezahualcoyotl. León-portilla, Miguel, Quince poetas del mundo náhuatl, México, Editorial Diana, 1994.

López Austin, Alfredo. «Misterios de la vida y de la muerte», en Arqueología mexicana, La muerte en el México prehispánico, México, Editorial Raíces, Vol. VII, No. 40, Noviembre- Diciembre, 1999.

Matos Moctezuma, Eduardo, «La muerte entre los mexicas. Expresión particular de una realidad universal», en Arqueología mexicana, México, Editorial Raíces, edición especial, No. 52, octubre, 2013.

Sahagún, Bernardino, Fray, Historia general de las cosas de la Nueva España, México, Porrúa, «Sepan cuantos…», No. 300, 11ª ed., 2013.

Zarauz, Héctor. La fiesta de muertos, México, MVS editorial, Biblioteca básica de México, 2000.