Hoy NO FESTEJAMOS,

Hoy NOS REIVINDICAMOS.

Hoy parece un día común y corriente. La gente va, viene, corre, se empuja, grita, ofende y hasta maldice; en fin… parece un día más.

Hoy quiero invitarte para que no sea un día común, quiero pedirte que salgas a la calle y que observes detenidamente lo que pasa a tu alrededor, hoy especialmente, detente a observar a todas las mujeres que encuentres a tu paso.

Seguramente, las encontrarás de todas las edades, de todas las complexiones; unas contrariadas y hasta afligidas, otras más, risueñas y despreocupadas; así podrás reconocerlas, una por una, mezcladas todas ellas con la multitud, la mayoría difuminadas.

Ahora, intenta desentrañar su sentir o su pensar; intenta auscultarlas como si fueras el más experto de los doctores, pero ten cuidado… no te vayas a sorprender con las increíbles y hasta dolorosas historias que puedas conocer. Mujeres fuertes, exitosas, inquebrantables; pero también conocerás que, en la vida diaria de muchas otras, al día de hoy, aún existen palabras como: golpes, abuso, discriminación, rechazo, explotación y violencia.

Es por eso que el día de hoy, reconocido como “EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER”, es indispensable que empecemos a transformar los vestigios que dejaron nuestros antepasados; es momento de buscar un mundo igualitario, sin importar el sexo de sus habitantes. Es necesario frenar esa violencia irracional en contra de una persona por el sólo hecho de SER MUJER.

Esto no es trabajo de unos cuantos, es un deber moral de los que nos reconocemos como seres humanos.

Hoy no es un día más, hoy no debe ser un día “normal”, hoy no es un día para regalar flores, chocolates o hasta felicitaciones; hoy debemos regalarnos el reconocimiento a nuestra dignidad humana, sin importar el sexo que nos asignó la naturaleza. Las mujeres no debemos luchar por la igualdad, sino por la equidad.

Hoy la mujer debe alzar la voz para ser escuchada, para no ser mutilada, para no ser agredida.

Hoy debemos estar orgullosas y decir ¡Gracias Dios por ser mujer!

Introducción

Jalisco es el estado tequilero por excelencia, por esta razón es que cuenta con su ruta del tequila. Los lugares que forman parte de la ruta son municipios ubicados alrededor del volcán de Tequila y en los cuales podrás disfrutar de bellezas arquitectónicas llenas de historia y tradición, hermosos paisajes y por supuesto del tequila.

Son ocho los municipios que la conforman: El Arenal, Tequila, Amatitán, Etzatlán, Magdalena, Ahualulco, San Juanito de Escobedo y Teuchitlán. En esta primera parte hablaremos un poco de la historia, cultura y tradición de El Arenal, Tequila, Amatitán y Etzatlán, que se caracterizan por sus costumbres agaveras.

El Arenal

Esta población debe su nombre a que los primeros asentamientos de este municipio fueron en un valle arenoso. Entre los sitios de interés se encuentran la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, la Hacienda Cañera de Huaxtla; las Haciendas de la Parreña, la Providencia, La Calavera o el Careño, los restos de la Hacienda Tequilera de Santa Quiteria y de la destilería Laguna Colorada. En este municipio también puedes encontrar un Museo Interpretativo del Paisaje Agavero.

Tequila

Este pueblo conocido como “El lugar de los tributos” es considerado Patrimonio Cultural de la humanidad gracias a su tradición tequilera, de hecho, la destilación del agave es la principal actividad económica. Actualmente forma parte de los Pueblos Mágicos de México.

Entre los sitios de interés de Tequila, se encuentran el Museo Nacional del Tequila, el Templo de la Purísima, la Capilla del Calvario y por supuesto las grandes casas tequileras como Mundo Cuervo o Casa Sauza, que es la más antigua en el pueblo de Tequila.

Amatitán

El significado del nombre de esta población es “bosque de pequeños amates”. Este municipio se caracteriza por se uno de los productores más importantes de Tequila. En él puedes visitar su laberíntico centro histórico, así como el templo de la Inmaculada Concepción de María, también está el Museo Interpretativo de las Tabernas en el cual podrás conocer más sobre la historia del tequila.

Etzatlán

Esta población es considerada una de las más antiguas de la región, ya que, según los hallazgos arqueológicos, este lugar ha estado poblado desde la época prehispánica. Entre los sitios de interés, puedes visitar el templo y convento de la Purísima Concepción, el cual esta asentado sobre ruinas prehispánicas. También se encuentra el Museo Oaxicar en la Casa de la Cultura. No te puedes perder la zona arquelógica de Oconahua, la Laguna de Palo Verde y las Ruinas del Pueblo minero El Amparo.

#LaFandanguerita

María del Carmen Aquino

Fuentes de consulta:

Inicio

Bautista, J. García, O. “El Agave Tequilana Weber y la producción de tequila”, Acta Universitaria vol 11, No. 2, Agosto 2001.

Garduño, A. “Consejo Regulador del Tequila, A. C”, Bebidas Mexicanas, 1996 Vol 5 No. 1.

Ramírez Torres, Emmanuel, “Estudio de el tequila, su historia, producción, química, mercados y legislación.”, México, UNAM, 2002.

Sánchez Álvarez, Carlos. “Tequila “el vino de la tierra”. Análisis hermenéutico publicitario del anuncio televisivo de José Cuervo Especial”. México, UNAM, 2003.

Actualmente cada año celebramos el fin de un ciclo para comenzar otro, los llamamos años, cada uno consta de 365 días, 366 si el año es bisiesto y están divididos en 12 meses. Nos regimos por estas fechas establecidas, pero ¿cuál es su origen?, ¿siempre fue así?, ¿de dónde proviene esta tradición?, ¿Por qué está establecido así?

Bueno, pues el objetivo de este artículo es hablar sobre todas estas preguntas y los antecedentes históricos de nuestra celebración de Año Nuevo, que en nuestro país se ha enraizado de formas muy particulares en las diferentes regiones.

Antecedentes del Año Nuevo.

A lo largo de la historia el 1º de enero no siempre fue la fecha con la que se iniciaba el Año Nuevo, en Roma el inicio de otro año se festejaba el 1 de marzo ya que para los romanos era cuando comenzaban los cambios notorios en la naturaleza, la plantas reverdecían, comenzaba a hacer más calor, como si la tierra despertara nuevamente.

Entre las culturas de oriente que celebraban el Año Nuevo entre los meses de marzo y abril, como en la India o en Irak. En el caso de China, festejan el año nuevo entre el 21 de enero y el 18 de febrero, según nuestro calendario actual que es el gregoriano.

Estableciendo el 1º de enero como año nuevo

Julio César decidió reformar el calendario romano, para ello se auxilió de Sosígenes de Alejandría, un matemático del siglo I a. C., estos cambios se dieron en el año 46 a. C y comenzaron por extender el año a 445 días, este nuevo calendario se utilizó por primera vez en el 45 a. C, iniciando el 1º de enero.

Estos cambios no les gustaron a muchos y es que con esta renovación, el año nuevo caía muy cerca de las fiestas saturnales, que tal como su nombre lo dice era una celebración en honor a Saturno y se realizaba del 17 a 23 de diciembre, por ser el periodo de tiempo en el que suceden las noches más largas del año; el 25 de diciembre creían que el sol entraba nuevamente y ese día festejaban al Sol Invictus.

Tertuliano, considerado padre de la Iglesia y que vivió entre del 160 al 220 de nuestra era, estuvo en contra del establecimiento del año nuevo el 1 de enero y lo censuró, esta prohibición se hizo oficial durante el concilio de Auxerre (578 ó 585), aún así, la mayor parte de Europa occidental siguió festejando el 1 de enero como el primer día del año.

El Papa Gregorio XIII, en 1582 estableció de nuevo de manera oficial el calendario al que hoy le damos el nombre de gregoriano en su honor, en el cual el primer día del año era el 1º de enero y constaba de 365 días, 366 en los años bisiestos.

Los primeros países en adoptar el nuevo calendario fueron los más cercanos al Vaticano, es decir, Italia, España y Portugal, mientras que en países como Inglaterra lo adoptaron hasta 1752.

El Año Nuevo en México.

Cuando surgió el calendario gregoriano el territorio que hoy comprende México, era la Nueva España por lo que se impuso el nuevo calendario al igual que en España. A lo largo de nuestra historia, la celebración de Año Nuevo se ha convertido en uno de los festejos más importantes.

En todo el país se tienen diferentes tradiciones para celebrarlo, por ejemplo, en provincia suelen hacer jaripeos y ferias. Además de otras tradiciones que hemos adoptado como el comer 12 uvas, hacer 12 propósitos, salir de la casa con las maletas, barrer la casa, encender velas pidiendo deseos, entre muchas otras que hacen de esta fecha una época de renovación, esperanza y buena voluntad.

Feliz año nuevo a todas y todos, que este 2018 este lleno de bendiciones.

Maria del Carmen Aquino #LaFandanguerita

Fuentes de consulta:

Escobar Rohde, Teresa. “Tiempo Sagrado”, México, Planeta, 1990.

Weiser, F. X. “Handhook of Christian Feast ans Customs. Ther year of the Lord in Liturgy and Folklore, Harcourt, Brace, Co. New York, USA, 1958.

Wheeler, J. M. “Paganism in Christian Festivals”. The Pioneer Press, London, U. K., 1932.

Vagando por el universo musical, hace poco tiempo me encontré con una banda que me gustó mucho; su nombre: Pilaseca.

Formada en 1999, esta banda es originaria de San Miguel de Allende, Guanajuato aunque los músicos son de diferentes lugares del país.

Tocan funk pero no sólo eso, en su música podemos hallar influencias del hip hop, del jazz y el soul y lo hacen bastante bien, su música te sube el ánimo y automáticamente sientes ganas de bailar.

Han tenido presentaciones por todo México y por varios lugares fuera del país.

Son, sin duda, dignos representantes de México, una muestra más de que lo hecho aquí está bien hecho pero, pasemos a lo importante ¿dónde los puedo escuchar? Bueno, acá les pongo los links a sus sitios.

Soundcloud: https://soundcloud.com/pilaseca

Spotify: http://open.spotify.com/artist/0RxIEClT6NB1FzcLcRXJe5

Twitter: https://twitter.com/pilasecaband

Espero que les gusten tanto como a mi, compartan sus impresiones cuando los escuchen en la cajita de comentarios de acá abajo, en twitter o facebook y no olviden apoyar la escena independiente mexicana!!!!

pilaseca ucp_8jvh

#RecomendaciónDeLaSemana #LaBruja #RosaMexicana

 

 

Carretera semivacía, día soleado con algunas nubes, una camioneta se dirige hacia Zacatlán (sí, el mismo de las manzanas) .

De pronto, el conductor se confunde, se le acaba la pila al GPS y toma un camino extraño que le hace perder la autopista y tomar un camino de terracería que pasa por enmedio del pueblo de Apan, Hidalgo; famoso por su pulque que, por cierto, es maravilloso.

Calor, incertidumbre, el día no dejaba de ser espectacular.

La camioneta se detiene y pregunta a un taxi que le ayuda a recobrar el rumbo.

Autopista, certeza, alegría y ojos bien abiertos para no perder el rumbo.

Caseta cerrada por daños, desviación hacia la carretera libre… incertidumbre de nuevo.

¿Qué dice ese autobús? ¡Zacatlán! oportuno seguirlo.

Zona boscosa, curvas, bajadas, subidas, adiós cielo azul, lluvia ligera, un anuncio en el camino: «Bienvenidos a Zacatlán de las manzanas», felicidad.

Continúa la camioneta unos kilómetros más: «Valle de Piedras Encimadas», curiosidad pero no se detiene y continúa otros kilómetros más. El cielo comienza a anunciar tormenta.

Pueblo de Zacatlán ¡Por fin! Se estaciona en un lugar «Posada Don Ramón», deciden quedarse ahí y salen un rato después sin el auto, caminando rumbo al centro del lugar.

¡Aguacero a punto de diluvio! cansancio, hambre, ningún lugar abierto, anuncio: «los molcajetes» ¿probamos? De acuerdo.

Un lugar pequeño, colorido y cálido; 4 salsas diferentes en la mesa, todas deliciosas y enmedio un molcajete con carne de res, pollo y cerdo  y verduras asadas.

Comida, plática y de vuelta a la calle. La lluvia ya paró y todo es humedad, la tarde empieza a desvanecerse.

Plaza  principal de Zacatlán, maravilla ante el precioso reloj floral, puestos de artesanías y comida.

Manzanas hojaldradas «sin lechera, por favor», cuernitos de higo y panqués de blueberry natural (además de manzanas, hay moras y duraznos que son igualmente deliciosos).

Cae la noche y con ella un manto de neblina que cobija el pueblo y le da un aire mágico. café en «el turista», hotel y descansar para el día siguiente.

Mediodía, despertar ¿desayuno? Un pequeño buffet atendido por dos jóvenes muy chambeadores. Huevos, fruta, chilaquiles… ¿qué hacemos hoy? Vamos a Piedras Encimadas.

Hotel, camioneta y carretera de nuevo, incertidumbre y adelante un letrero: «Valle de Piedras Encimadas —–>».

Terracería ¿sí era por aquí? Dicen los pobladores que ya casi, preciso avanzar unos metros más… «Bienvenido al Valle de Piedras Encimadas, puede dejar su coche por allá y la cooperación es voluntaria tanto para el parque como para el estacionamiento».

¿Carreta, caminata o caballo? Caballo y un guía muy agradable.

Bello desde el suelo hasta el cielo, la naturaleza se tomó su tiempo para lograr esas formaciones tan majestuosas y no fue en vano (nota: no desayunen, ahí hay comida y con su consumo ayudan a la cooperativa de pobladores que mantiene el parque).

Una última foto antes de irse ¡calamidad! La memoria se terminó.

Carretera de vuelta y otro anuncio: «tlacoyos y pulque» para el carro y se sientan en una construcción de madera donde hay dos viejitas muy graciosas. Un jarrito de pulque y dos tlacoyos, chiles en conserva y unos frescos ¿60 pesos por todo? ¿Acaso es un sueño?

Carretera, terracería, autopista.

Feria de la manzana ¿por qué no? Artesanías, comida, lodo, rueda de la fortuna, diversión.

De vuelta al hotel, salen de nuevo pero esta vez sin camioneta. Aún hay luz, vagar por las angostas calles del pueblo, riendo y observando todo; café de nuevo, hotel y dormir.

Diez de la mañana, baño y desayuno en el restaurante «La casa de la abuela», visitar el mercado multicolor, el templo franciscano y el templo de san Pedro.

Manzanas, artesanías y unas manzanitas Zacatlán para el calor (los refrescos más deliciosos del mundo, hechos con fruta natural y 100% mexicanos).

Hamburguesas con pan casero, de vuelta al centro y un contingente aparece para tomar lugar en la plaza; trajes de colores y sonrisas sinceras provenientes de muchos lugares del país, desde Yucatán hasta San Luis.

Noche, niebla, manzanas hojaldradas para llevar, café y de vuelta en el hotel porque lloverá fuerte, prepararse para partir el día siguiente, descansar.

Despertar, de vuelta en casa de la abuela, sale la camioneta del hotel y, tras cargar gasolina, carretera de nuevo.

Desviación equivocada.

Incertidumbre ¡perdidos de nuevo! Paisaje fabuloso.

«Prende el waze, a ver dónde andamos» no funciona, preguntar.

Un par de instrucciones después, carretera ¡¿Apan de nuevo?! Será un viaje largo.

Terracería, lodo y de pronto autopista.

¿Caluplalpan? ¡Quién lo diría! varios discos después, Texcoco; ya casi llegamos.

Tráfico, claxons, semáforos, histeria… oficialmente estamos en la ciudad. Desviación hacia la casa.

Estacionarse, bajar todo del carro, quitarse los zapatos y descansar ¡Vaya aventura!

(disculpen las pocas fotos, tomé más pero las he perdido entre las redes de la información)

#LaBruja #RosaMexicana

Rumbo a la aventura!
Rumbo a la aventura!
Perdidos pero con una vista hermosa
Perdidos pero con una vista hermosa
¡Siii, llegamos!
¡Siii, llegamos!
La salvación a nuestra hambre de viajeros
La salvación a nuestra hambre de viajeros
El fantástico reloj floral, único en su tipo
El fantástico reloj floral, único en su tipo
Allá, a lo lejos, una de las muchas piedras encimadas
Allá, a lo lejos, una de las muchas piedras encimadas
Imponente
Imponente

piedras 3

Un riachuelo que corría en el valle
Un riachuelo que corría en el valle
Mágica neblina bajando de la montaña
Mágica neblina bajando de la montaña
El portal del tiempo...
El portal del tiempo…