Introducción.

Sobre el origen del mezcal existen muchas teorías y suposiciones, aunque no sabemos exactamente en que estado surgió, lo cierto es que es un producto 100% mexicano. En 1995 obtuvo la denominación de origen y quedaron registrados como estados productores: Oaxaca, Guerrero, Guanajuato, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango y Tamaulipas.

Por costumbre se dice que Oaxaca es la cuna del mezcal y en la actualidad es el mayor productor de esta bebida, por esta razón, este artículo estará dedicado especialmente a esta entidad y su ruta del mezcal.

Contexto histórico.

Las culturas mesoamericanas ya conocían el pulque y a la llegada de los españoles, en el siglo XVI comenzaron a adaptar los destiladores para utilizarlos en el agave. El nombre que se le dio a la bebida que se obtuvo fue: mezcal, que proviene del náhuatl, significa maguey cocido, viene de los vocablos “metl” (maguey), y de “ixcalli” (cocer).

Durante la Nueva España los destilados de agave tuvieron un gran auge, sobre todo el mezcal que se popularizó a finales del siglo XVI. Los intentos de prohibición de este tipo de bebidas fueron inútiles.

En el mundo existen 210 especies de maguey y para la elaboración del mezcal se utilizan diferentes agaves, el más común suele ser el espadín, pero también encontramos el Tobalá, el Papatole, el Tonaya, el Raicilla, el Sotol, el Comiteco, el Madrecuixe, entre otros. Algunos tipos de mezcal reciben el nombre del maguey del que están fabricados.

La ruta del mezcal en Oaxaca.

Como mencioné al inicio, el mezcal es una bebida muy arraigada en Oaxaca, esta entidad cuenta con 120 especies de agave y en gran parte de su territorio se produce o comercializa el mezcal. Además, existe todo un estilo de vida alrededor del maguey, no sólo como bebida, también como alimento, medicina, entre otras cosas.

El mezcal es una forma más en la que podemos apreciar la riqueza de este bello estado y con la ruta que se ha trazado para esta bebida, se pueden disfrutar los hermosos paisajes de los valles y la sierra.

Los municipios que forman parte de esta ruta son: Santa María del Tule, San Jerónimo Tlacochahuaya, Tectitlán del Valle, Tlacolula de Matamoros, San Pablo Villa de Mitla y Santiado Matatlán. A continuación, hablaremos brevemente de cada uno.

1. Santa María del Tule.

Esta población debe su nombre al ahuehuete de más de 2000 años al que puede apreciar en el centro de la población, además tiene un templo que es una muestra preciosa del barroco mexicano, y un mercado de artesanías con productos de los Valles Centrales. Las fábricas de mezcal en este municipio son: la Fabrica de Mezcal Oro de Oaxaca y la Fábrica de Mezcal Benevá.

2. San Jerónimo Tlacochahuaya.

Municipio conocido por la Danza de la Pluma, además de ser un importante exponente de la cultura zapoteca. Las fábricas de mezcal que puedes encontrar en este lugar son: la Fabrica de Mezcal Casa Don Armando Guillermo Prieto, el Parador Don Agave, y la Casa Chagoya.

3. Teotitlán del Valle

Se encuentra a media hora de la ciudad de Oaxaca y es reconocido por ser un municipio tejedor, resaltan sus telares en los que se procesa la lana artesanalmente y se elaboran alfombras, tapetes, bolsas, sarapes, entre otras cosas. En cuanto a las fábricas de mezcal, encontramos, la Destiladora de Mezcal Neepzahacg, la Fábrica de Mezcal Pensamiento, y la Global Maguey Azul.

4. Tlacolula de Matamoros

Cuando estés de visita en Tlacoula, uno de los días de estancia debe ser un domingo para que puedas disfrutar de su tradicional tianguis, que es uno de los más conocidos y mejor surtidos del estado, también puedes visitar la Capilla del Señor de Tlacolula, la cual es una belleza de la arquitectura barroca del siglo XVI. Sobre el mezcal, puedes encontrar la Fabrica de Mezcal El Maguey Espadín, la Fábrica de Mezcal La Ofrenda, y el Restaurante y Fábrica de Mezcal Rancho Zapata.

5. San Pablo Villa de Mitla.

Mitla es otro municipio que se caracteriza por ser un emblemático exponente de la cultura zapoteca y además es una zona arqueológica fascinante, sobre todo por su iglesia que no puedes dejar de admirar. En cuanto a los sitios donde puedes disfrutar del turismo mezcalero, se encuentran: el palenque Mezcal del Amigo, la Fábrica de Mezcal Real de Matlatl, la Fábrica de Mezcal El Rey Zapoteco, la Fábrica de Mezcal Laní y la Fábriica de Mezcal El Sabino.

6. Santiago Matatlán.

El último municipio que conforma la ruta del mezcal en Oaxaca es el de Santiago Matatlán, este lugar tiene entre sus sitios de interés, el templo dedicado a Santiago Apóstol que data del siglo XVII. Las fábricas de mezcal que podemos hallar en esta localidad son: Mezcal Mal de Amor, la Fábrica de Mezcal Dainzú, Mezcal del Amigo, la Fábrica de Mezcal Real Matlatl, la Fábrica de Mezcal El Rey Zapoteco y la Fábrica de Mezcal El Sabino.

#LaFandanguerita

María del Carmen Aquino

Fuentes de consulta:

González Cruz, Víctor, “Creación de una marca colectiva para la venta de mezcal artesanal como alternativa para el desarrollo económico en El Rincón de Tlapacoyan, Zimatlán de Álvarez, Oaxaca.”, México, UNAM, 2016.

González Vizzuett, José. “El mezcal: una revisión Química, Tecnológica e Histórica”, México, UNAM, 2017.

Serra, M., Lazcano, J. “Producción, circulación y consumo de la bebida del mezcal aqueológico y actual”, Caminos y mercados de México, México, UNAM, 2009.

Reyna Salgado, Enrique, “Rehabilitación de Hacienda Xaaga en Oaxaca, con fines ecoturísticos encaminados a la destilación y degustación de mezcal”, México, UNAM, 2010.

Valenzuela, A., Regalado, A., Mizoguchi, M. “Influencia asiática en la producción del mezcal en la costa de Jalisco. El caso de la raicilla. Análisis”, México y la Cuenca del Pacífico, 2008.

“Ruta Turística de Oaxaca: Caminos del mezcal”, Oaxaca, http://www.viveoaxaca.org/2015/03/CaminosdelMezcal.html.

Actualmente cada año celebramos el fin de un ciclo para comenzar otro, los llamamos años, cada uno consta de 365 días, 366 si el año es bisiesto y están divididos en 12 meses. Nos regimos por estas fechas establecidas, pero ¿cuál es su origen?, ¿siempre fue así?, ¿de dónde proviene esta tradición?, ¿Por qué está establecido así?

Bueno, pues el objetivo de este artículo es hablar sobre todas estas preguntas y los antecedentes históricos de nuestra celebración de Año Nuevo, que en nuestro país se ha enraizado de formas muy particulares en las diferentes regiones.

Antecedentes del Año Nuevo.

A lo largo de la historia el 1º de enero no siempre fue la fecha con la que se iniciaba el Año Nuevo, en Roma el inicio de otro año se festejaba el 1 de marzo ya que para los romanos era cuando comenzaban los cambios notorios en la naturaleza, la plantas reverdecían, comenzaba a hacer más calor, como si la tierra despertara nuevamente.

Entre las culturas de oriente que celebraban el Año Nuevo entre los meses de marzo y abril, como en la India o en Irak. En el caso de China, festejan el año nuevo entre el 21 de enero y el 18 de febrero, según nuestro calendario actual que es el gregoriano.

Estableciendo el 1º de enero como año nuevo

Julio César decidió reformar el calendario romano, para ello se auxilió de Sosígenes de Alejandría, un matemático del siglo I a. C., estos cambios se dieron en el año 46 a. C y comenzaron por extender el año a 445 días, este nuevo calendario se utilizó por primera vez en el 45 a. C, iniciando el 1º de enero.

Estos cambios no les gustaron a muchos y es que con esta renovación, el año nuevo caía muy cerca de las fiestas saturnales, que tal como su nombre lo dice era una celebración en honor a Saturno y se realizaba del 17 a 23 de diciembre, por ser el periodo de tiempo en el que suceden las noches más largas del año; el 25 de diciembre creían que el sol entraba nuevamente y ese día festejaban al Sol Invictus.

Tertuliano, considerado padre de la Iglesia y que vivió entre del 160 al 220 de nuestra era, estuvo en contra del establecimiento del año nuevo el 1 de enero y lo censuró, esta prohibición se hizo oficial durante el concilio de Auxerre (578 ó 585), aún así, la mayor parte de Europa occidental siguió festejando el 1 de enero como el primer día del año.

El Papa Gregorio XIII, en 1582 estableció de nuevo de manera oficial el calendario al que hoy le damos el nombre de gregoriano en su honor, en el cual el primer día del año era el 1º de enero y constaba de 365 días, 366 en los años bisiestos.

Los primeros países en adoptar el nuevo calendario fueron los más cercanos al Vaticano, es decir, Italia, España y Portugal, mientras que en países como Inglaterra lo adoptaron hasta 1752.

El Año Nuevo en México.

Cuando surgió el calendario gregoriano el territorio que hoy comprende México, era la Nueva España por lo que se impuso el nuevo calendario al igual que en España. A lo largo de nuestra historia, la celebración de Año Nuevo se ha convertido en uno de los festejos más importantes.

En todo el país se tienen diferentes tradiciones para celebrarlo, por ejemplo, en provincia suelen hacer jaripeos y ferias. Además de otras tradiciones que hemos adoptado como el comer 12 uvas, hacer 12 propósitos, salir de la casa con las maletas, barrer la casa, encender velas pidiendo deseos, entre muchas otras que hacen de esta fecha una época de renovación, esperanza y buena voluntad.

Feliz año nuevo a todas y todos, que este 2018 este lleno de bendiciones.

Maria del Carmen Aquino #LaFandanguerita

Fuentes de consulta:

Escobar Rohde, Teresa. “Tiempo Sagrado”, México, Planeta, 1990.

Weiser, F. X. “Handhook of Christian Feast ans Customs. Ther year of the Lord in Liturgy and Folklore, Harcourt, Brace, Co. New York, USA, 1958.

Wheeler, J. M. “Paganism in Christian Festivals”. The Pioneer Press, London, U. K., 1932.

¡Vaya aventura que es ir al tianguis!

Gente, colores, sabores, sonidos, olores…

Son lugares muy importantes de intercambio comercial y cultural; convergen muchas personas muy distintas y la mayoría convivimos con un sistema de reglas implícitas.

Comerse unos tlacoyos saliditos del comal (nopalitos, queso y salsa, obvio), comprarse alguna curiosidad o simplemente ir a ver qué se encuentra, son cosas que para algunos resultan muy agradables (me cuento entre ellos).

He aquí una pequeña reseña acerca de el origen de estos peculiares sitios en nuestro país:

La palabra «tianguis» viene del náhuatl «tianquiztli» que significa mercado y su existencia data de la época prehispánica.

Estos tianguis se ubicaban en las ciudades más importantes como Tenochtitlán, Texcoco y Xochimilco, por mencionar algunas, y se ponían cada cierto tiempo en los alrededores de las ciudades. Se podía encontrar de todo; desde artesanías y textiles hasta esclavos (surtido rico, como quien diría) y los intercambios se llevaban a cabo mediante trueque de mercancías, tiempo después se sustituyeron las mercancías por cacao.

Sucedió la conquista y muchas costumbres desaparecieron, afortunadamente, los tianguis no corrieron esa suerte. Sobrevivieron y evolucionaron al mezclarse con las ideas y mercancías de ultramar..

En la actualidad, existe una gran diversidad de tianguis; desde aquellos en los que se encuentra ropa hasta los que son de autos, pasando por los de trueque y los de libros (mis favoritos) pero, por lo regular, hallamos híbridos multicolor.

Si tienen la oportunidad de visitar uno, no duden en hacerlo. En una de esas, tal vez se encuentren con algo mágico… o de perdida, delicioso.

Esperen, muy pronto, los #DomingosDeTianguis

#LaBruja #Rosa Mexicana

El tianguis prehispánico, foto del Museo Nacional de Antropología
El tianguis prehispánico, foto del Museo Nacional de Antropología
Mucho converge bajo estas lonas de colores
Mucho converge bajo estas lonas de colores

 

Carretera semivacía, día soleado con algunas nubes, una camioneta se dirige hacia Zacatlán (sí, el mismo de las manzanas) .

De pronto, el conductor se confunde, se le acaba la pila al GPS y toma un camino extraño que le hace perder la autopista y tomar un camino de terracería que pasa por enmedio del pueblo de Apan, Hidalgo; famoso por su pulque que, por cierto, es maravilloso.

Calor, incertidumbre, el día no dejaba de ser espectacular.

La camioneta se detiene y pregunta a un taxi que le ayuda a recobrar el rumbo.

Autopista, certeza, alegría y ojos bien abiertos para no perder el rumbo.

Caseta cerrada por daños, desviación hacia la carretera libre… incertidumbre de nuevo.

¿Qué dice ese autobús? ¡Zacatlán! oportuno seguirlo.

Zona boscosa, curvas, bajadas, subidas, adiós cielo azul, lluvia ligera, un anuncio en el camino: «Bienvenidos a Zacatlán de las manzanas», felicidad.

Continúa la camioneta unos kilómetros más: «Valle de Piedras Encimadas», curiosidad pero no se detiene y continúa otros kilómetros más. El cielo comienza a anunciar tormenta.

Pueblo de Zacatlán ¡Por fin! Se estaciona en un lugar «Posada Don Ramón», deciden quedarse ahí y salen un rato después sin el auto, caminando rumbo al centro del lugar.

¡Aguacero a punto de diluvio! cansancio, hambre, ningún lugar abierto, anuncio: «los molcajetes» ¿probamos? De acuerdo.

Un lugar pequeño, colorido y cálido; 4 salsas diferentes en la mesa, todas deliciosas y enmedio un molcajete con carne de res, pollo y cerdo  y verduras asadas.

Comida, plática y de vuelta a la calle. La lluvia ya paró y todo es humedad, la tarde empieza a desvanecerse.

Plaza  principal de Zacatlán, maravilla ante el precioso reloj floral, puestos de artesanías y comida.

Manzanas hojaldradas «sin lechera, por favor», cuernitos de higo y panqués de blueberry natural (además de manzanas, hay moras y duraznos que son igualmente deliciosos).

Cae la noche y con ella un manto de neblina que cobija el pueblo y le da un aire mágico. café en «el turista», hotel y descansar para el día siguiente.

Mediodía, despertar ¿desayuno? Un pequeño buffet atendido por dos jóvenes muy chambeadores. Huevos, fruta, chilaquiles… ¿qué hacemos hoy? Vamos a Piedras Encimadas.

Hotel, camioneta y carretera de nuevo, incertidumbre y adelante un letrero: «Valle de Piedras Encimadas —–>».

Terracería ¿sí era por aquí? Dicen los pobladores que ya casi, preciso avanzar unos metros más… «Bienvenido al Valle de Piedras Encimadas, puede dejar su coche por allá y la cooperación es voluntaria tanto para el parque como para el estacionamiento».

¿Carreta, caminata o caballo? Caballo y un guía muy agradable.

Bello desde el suelo hasta el cielo, la naturaleza se tomó su tiempo para lograr esas formaciones tan majestuosas y no fue en vano (nota: no desayunen, ahí hay comida y con su consumo ayudan a la cooperativa de pobladores que mantiene el parque).

Una última foto antes de irse ¡calamidad! La memoria se terminó.

Carretera de vuelta y otro anuncio: «tlacoyos y pulque» para el carro y se sientan en una construcción de madera donde hay dos viejitas muy graciosas. Un jarrito de pulque y dos tlacoyos, chiles en conserva y unos frescos ¿60 pesos por todo? ¿Acaso es un sueño?

Carretera, terracería, autopista.

Feria de la manzana ¿por qué no? Artesanías, comida, lodo, rueda de la fortuna, diversión.

De vuelta al hotel, salen de nuevo pero esta vez sin camioneta. Aún hay luz, vagar por las angostas calles del pueblo, riendo y observando todo; café de nuevo, hotel y dormir.

Diez de la mañana, baño y desayuno en el restaurante «La casa de la abuela», visitar el mercado multicolor, el templo franciscano y el templo de san Pedro.

Manzanas, artesanías y unas manzanitas Zacatlán para el calor (los refrescos más deliciosos del mundo, hechos con fruta natural y 100% mexicanos).

Hamburguesas con pan casero, de vuelta al centro y un contingente aparece para tomar lugar en la plaza; trajes de colores y sonrisas sinceras provenientes de muchos lugares del país, desde Yucatán hasta San Luis.

Noche, niebla, manzanas hojaldradas para llevar, café y de vuelta en el hotel porque lloverá fuerte, prepararse para partir el día siguiente, descansar.

Despertar, de vuelta en casa de la abuela, sale la camioneta del hotel y, tras cargar gasolina, carretera de nuevo.

Desviación equivocada.

Incertidumbre ¡perdidos de nuevo! Paisaje fabuloso.

«Prende el waze, a ver dónde andamos» no funciona, preguntar.

Un par de instrucciones después, carretera ¡¿Apan de nuevo?! Será un viaje largo.

Terracería, lodo y de pronto autopista.

¿Caluplalpan? ¡Quién lo diría! varios discos después, Texcoco; ya casi llegamos.

Tráfico, claxons, semáforos, histeria… oficialmente estamos en la ciudad. Desviación hacia la casa.

Estacionarse, bajar todo del carro, quitarse los zapatos y descansar ¡Vaya aventura!

(disculpen las pocas fotos, tomé más pero las he perdido entre las redes de la información)

#LaBruja #RosaMexicana

Rumbo a la aventura!
Rumbo a la aventura!
Perdidos pero con una vista hermosa
Perdidos pero con una vista hermosa
¡Siii, llegamos!
¡Siii, llegamos!
La salvación a nuestra hambre de viajeros
La salvación a nuestra hambre de viajeros
El fantástico reloj floral, único en su tipo
El fantástico reloj floral, único en su tipo
Allá, a lo lejos, una de las muchas piedras encimadas
Allá, a lo lejos, una de las muchas piedras encimadas
Imponente
Imponente

piedras 3

Un riachuelo que corría en el valle
Un riachuelo que corría en el valle
Mágica neblina bajando de la montaña
Mágica neblina bajando de la montaña
El portal del tiempo...
El portal del tiempo…