Escultura tolteca

Introducción

Los toltecas fueron una cultura de habla náhuatl, quienes florecieron durante el periodo clásico, entre el 900 y el 1200 d. C. en Mesoamérica, específicamente en el Altiplano Central mexicano. Su ciudad principal fue Tula, ubicada en el actual estado de Hidalgo.

En cuanto a su organización social, esta era piramidal, en la que el rey o gobernante estaba a la cabeza, debajo de él se encontraban las clases sacerdotal y guerrera; en tercer lugar, estaban los artesanos, entro otros oficios y por último los agricultores.

Su religión era politeísta y panteísta, es decir que tenían muchos dioses y estos representaban a distintas fuerzas de la naturaleza como la lluvia, la madre tierra, el sol, por mencionar algunos. Las deidades principales eran Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, eran polos opuestos, mientras que Quetzalcóatl representaba la luz, Tezcatlipoca representaba la oscuridad.

Los toltecas eran una sociedad guerrera y desarrollan varias características artísticas y estilísticas con base en la guerra, entre las que destaca la escultura.

Escultura tolteca.

La influencia artística de las toltecas fue tan importante, que podemos encontrar rasgos de su cultura en toda Mesoamérica durante el periodo posclásico. Un claro ejemplo de ello es el área maya, en Chichén Itza. También en las culturas de la costa del Golfo se puede apreciar una clara tendencia tolteca en su plástica.

Pero antes de esto, los toltecas ya comerciaban figurillas, cerámica y escultura de su manufactura, así es como se dieron las primeras influencias artísticas hacia el resto de Mesoamérica.

En este sentido, fue en Tula, la ciudad más importante para los toltecas, en donde se desarrollaron todas las características escultóricas de los toltecas. Su estilo escultórico se distinguió por tener formas rígidas y bien definidas. Hay una serie de figuras que se representan, pero sobre todo sobresalen las de los hombres.

Las imágenes masculinas generalmente lucían las características de los guerreros, por ejemplo, portaban varias armas, acompañados de algún elemento alusivo a Quetzalcóatl la serpiente emplumada, o bien por serpientes de nubes. Hay varios tipos de escultura, ya sean tridimensionales o en bajo relieves, encontramos a los atlantes o cariátides, los chac mool, frisos y estelas.

En el caso de los atlantes, se cree que representaban a personajes míticos, en el caso de los que se encuentran en la pirámide B de Tula la teoría más aceptada sobre su significado es que representan a Quetzalcóatl en su advocación de Tlahuizcalpantecuhtli, es decir la estrella de la mañana.

En el caso de los chac mool se cree que su significado es más bien religioso, a diferencia de los bajos relieves que representaban a personajes históricos, resaltando su importancia y rango.

Fuentes de consulta:

De la Fuente, Beatriz. “Escultura en Piedra de Tula, Catálogo, México, IIE, UNAM, 1988.

Jiménez Moreno, Wigberto, “Los Toltecas y los Olmecas”, México, INAH, Sección de Difusión Cultural, 1976

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